Conservación del aceite de oliva: Proteger de la luz y el calor

El aceite de oliva virgen extra contiene múltiples propiedades (ácido oleico, antioxidantes naturales, carotenos, etc.), como hemos mencionado en otros artículos anteriormente, además nos reporta una gran cantidad de beneficios para el organismo.

Si bien, su incorrecta conservación puede afectar a sus propiedades nutricionales, de ahí que os demos algunos consejos de conservación:

Proteger de la luz: La luz es uno de los enemigos más importantes del aceite de oliva. Se recomienda que el envase que se adquiere sea oscuro, de esta forma no se oxidarán sus vitaminas ni otros compuestos antioxidantes. Dado que dejar expuesto el aceite a la luz durante un periodo de 6 meses, puede hacer que éste pierda en torno al 30% de sus propiedades. Por ello se recomienda el uso de botellas oscuras, o en su defecto guardar en un lugar oscuro, libre de luces directas.

Temperatura: Las altas temperaturas afectan directamente al aceite de oliva, por lo que la temperatura ideal está entre los 15º y los 25º. A pesar de lo que contrariamente muchas personas piensan, el aceite de oliva tolera mucho mejor las bajas temperaturas. Asique si os vais de vacaciones en verano, os recomendamos guardar el aceite en un lugar refrigerado. El aceite  de oliva puede que sufra una solidificación, pero esto no quiere decir que pierda ni mucho menos sus propiedades o cualidades.

Recipiente: Cuidado con utilizar recipientes de metal para su almacenamiento, pues el hierro o cobre de este tipo de almacenes dañarían enormemente al producto.  Se recomienda utilizar siempre la botella original que lo contiene, ya que este envase nos ofrecerá mayores garantías de conservación. Y más aún cuando acudimos a restaurantes o bares, fijarnos que las botellas sean irrellenables, para que de esta forma el establecimiento que nos ofrece este producto para tomar un buen desayuno, no altere la procedencia del mismo, y podamos consumir con garantías el aceite que estamos viendo en la botella.

Proteger de los olores: el aceite de oliva, y más aun el virgen extra, se caracteriza por su sabor y su aroma, pero éste absorbe con cierta facilidad otros olores. Por eso se recomienda tener en todo momento el envase cerrado, también para que el aire no oxide ninguna de sus propiedades.